Cómo demostrar que escribiste tu manuscrito
Antes de que un manuscrito salga de tus manos, expórtalo en PDF y pon un sello de tiempo cualificado sobre ese archivo exacto. Hazlo con cada versión que envíes y conserva tus borradores anteriores. El sello de tiempo fija, de una forma que los tribunales de toda la UE presumen exacta, que ese texto existía en esa fecha; los borradores muestran cómo lo fuiste escribiendo. Eso cubre lo que de verdad preocupa a la mayoría de los escritores: que un concurso, una plataforma de escritura, un coautor o un cliente afirme después que el texto, o una versión anterior, salió de él. Lo que no puede proteger es una premisa o una idea, y nada puede. Aquí tienes qué guardar, qué sellar y cuándo.
Información general, no asesoramiento jurídico para un conflicto concreto.
Primero, una visión realista del riesgo
Las editoriales y agencias literarias serias no tienen por costumbre quedarse con manuscritos. Rechazan muchos más de los que leen, y un conflicto les costaría más que cualquier libro. Las premisas parecidas aparecen constantemente, porque los derechos de autor protegen las palabras que escribiste, no la idea que hay detrás. Dos novelas sobre un farero que encuentra una carta no son un problema de derechos de autor; los mismos capítulos con los nombres cambiados, sí.
Las situaciones en las que un escritor acaba necesitando pruebas de su texto y de su fecha son más corrientes:
- un coautor, un cliente de escritura por encargo o una antigua pareja que dice que el texto, o parte de él, es suyo;
- un capítulo publicado en una plataforma de escritura, un blog o un foro y copiado en otro sitio;
- premios y concursos literarios, antologías e informes de lectura de pago, en los que un texto queda en manos de personas que no conoces;
- textos por encargo entregados antes de cobrar;
- una acusación de que tú copiaste, a la que respondes mostrando que tu versión existía antes.
Por qué las costumbres habituales se quedan cortas
| Costumbre | Qué muestra | Punto débil |
|---|---|---|
| Enviarte una copia impresa por correo | Un matasellos | Un sobre se puede enviar abierto y rellenar después; los tribunales le dan poco peso |
| Enviarte el archivo por correo electrónico | Una fecha en tu propio buzón | Tú controlas la cuenta y el mensaje |
| Fechas del archivo en tu ordenador | Fecha de creación y de modificación | Cambian cada vez que copias o vuelves a guardar; se editan con facilidad |
| Historial de Google Docs o Scrivener | Cómo fue creciendo el texto | Excelente para el cómo, pero lo guarda una plataforma o lo guardas tú |
| Sello de tiempo cualificado sobre un PDF | Que este texto exacto existía en este momento y no ha cambiado desde entonces | Por sí solo no dice quién lo escribió; para eso, guarda los borradores |
El historial de versiones de Google Docs, Word o las instantáneas de Scrivener merece la pena conservarlo precisamente por lo que el sello de tiempo no cubre: muestra la obra mientras se escribía. Juntos responden a las dos preguntas de cualquier conflicto: cuándo y quién.
Qué sellar, paso a paso
- Exporta un PDF de la versión que vas a enviar. PDF, no DOCX: al volver a guardar un archivo de Word o Pages se reescriben sus metadatos internos, y eso cambia su huella aunque no hayas tocado ni una palabra. Un PDF que nunca abres en un editor sigue siendo idéntico byte a byte.
- Sella el PDF. Su huella SHA-256 se calcula en tu navegador y solo se envía la huella, así que el texto se queda contigo. Con una obra inédita, deja sin marcar la opción de guardar y mostrar el original.
- Sella también exactamente lo que envías. Si una editorial o una agencia te pide la sinopsis y los tres primeros capítulos, sella ese paquete tal como sale. Esa es la versión que tuvieron otros.
- Guarda el PDF sin cambios junto a su certificado, con el correo o el formulario de envío que muestra adónde fue.
- Repite con cada revisión importante. El primer borrador completo, la versión tras la corrección, la versión que envías. Una cadena de versiones fechadas es mucho más difícil de discutir que una sola fecha.
Para una carpeta grande de borradores, notas y documentación no necesitas un certificado por archivo: puedes sellar un manifiesto que los cubra todos a la vez.
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Qué dice el certificado y qué no
- Muestra que este archivo exacto existía en el momento sellado, que no ha cambiado desde entonces y que te declaraste su autor. Según el artículo 41, apartado 2, del Reglamento eIDAS de la UE, los tribunales presumen exacta la fecha de un sello de tiempo cualificado.
- No crea ni inscribe ningún derecho. Según el Convenio de Berna, los derechos de autor nacen cuando escribes la obra, sin ninguna formalidad. En España existe además el Registro de la Propiedad Intelectual, voluntario, y muchos escritores inscriben allí sus obras: es una opción razonable junto al certificado, sobre todo para un libro terminado. La inscripción tampoco crea el derecho y exige entregar un ejemplar de la obra; el sello de tiempo, en cambio, puedes ponerlo a cada versión sin que el texto salga de tus manos.
- No cubre tu premisa, tu idea argumental ni tu título. Para empezar, los derechos de autor no los protegen.
- No sustituye a un contrato. Para la coautoría y la escritura por encargo, un breve acuerdo por escrito sobre a quién pertenece qué resolverá más que cualquier prueba a posteriori.
- Para Estados Unidos, el registro en la U.S. Copyright Office es la condición para demandar ante un tribunal federal. Si es un escenario realista para ti, mira cómo encajan un sello de tiempo y un registro en EE. UU.
Una nota sobre la carta de presentación
No menciones un sello de tiempo, "protegido por derechos de autor" ni advertencias legales en la carta de presentación a una editorial, una agencia o un concurso. Se lee como el de un escritor que espera que le roben, y no aporta nada a tu prueba, que funciona igual de bien sin anunciarla. Sella en silencio, envía con profesionalidad.
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- Qué es una declaración de autoría: la declaración que el sello de tiempo fecha.
- Todas las opciones para dejar constancia de una obra, comparadas: notario, Registro de la Propiedad Intelectual, sobre por correo y sellos de tiempo.
- ¿Valen los sellos de tiempo ante un juez?
Preguntas frecuentes
¿Tengo que proteger mi manuscrito antes de enviarlo a editoriales o agencias?
Los derechos de autor ya existen desde el momento en que lo escribes. Lo que quizá te falte son pruebas de tu texto y de su fecha. Sellar un PDF de cada versión que envías te las da en silencio, sin mencionarlo en la carta de presentación.
¿Me robará el libro una editorial o una agencia?
Con editoriales y agencias serias es raro. Lo más habitual son los conflictos con coautores o clientes y la copia de capítulos publicados en internet. Las premisas parecidas son normales y no infringen los derechos de autor.
¿Sello el archivo de Word o un PDF?
Un PDF. Al volver a guardar un documento de Word o Pages se reescriben metadatos internos y su huella cambia aunque no edites nada, así que el archivo dejaría de coincidir con su certificado.
¿Sirve enviarme el manuscrito por correo a mí mismo?
Es una prueba débil. Un sobre se puede enviar abierto y rellenar después, y la U.S. Copyright Office dice que este "poor man's copyright" no sustituye al registro. Los tribunales de la UE presumen exacto un sello de tiempo cualificado.
¿El sello de tiempo protege la idea de mi libro?
No. Los derechos de autor cubren el texto que escribiste, no la premisa, la idea argumental ni el título. El sello de tiempo fecha tu texto.
¿Se sube mi manuscrito?
No. La huella se calcula en tu navegador y solo se envía la huella, salvo que decidas guardar una copia del archivo.
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